Apostar al intento. Decidir qué, cómo y cuándo. Dar pelea a este destino que se empeña en torcer lo que se intentó enderezar. Mirar de frente al problema...
No caer. No justificar.
Aunque te cueste lágrimas la decisión y el hecho.
Aunque nos cueste.
Pensar en la solución y hacia ahí marchar.
Decididamente, bajo tus propios términos.
LUZ VERDE PARA LAS OREJAS
Hace 6 años


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