No hay mucho para decir. O si... Sólo que una pequeña muela, hoy, gobierna mi vida.
Vivo porque vivo; respiro sin demasiado aspaviento para no despertarla y recordarle que sufre.
Existo en el dolor.
Un aplauso enorme para los calmantes!
LUZ VERDE PARA LAS OREJAS
Hace 6 años


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