Hay que tener una meta, un sueño, un algo que nos motive, nos provoque, nos saque por las mañanas con un atisbo de sonrisa.
Hay que fabricarse las armas, el por qué, el cómo...
Hay que fatigar las distancias hasta encontrarnos.
Hay que hacerlo. Aún sin ganas. Aún con pocas.
Aún sin alas.
¿Qué tanto puede costar procurar a diario ser feliz?
LUZ VERDE PARA LAS OREJAS
Hace 6 años


No hay comentarios:
Publicar un comentario